25 jul. 2011

hungry like the wolf

Aunque no los quieras ver ellos merodean tu barrio, conocen tu casa, saben de tus diabluras de monaguillo, de tus secretitos y tus rebeldías de aristócrata.
Aunque te den miedo, aunque reces, aunque cuando te vayas a dormir, después de tomar tu té con limón y antes de apagar la luz del velador redescubras lo confortable que es tu camita y pienses en que taparte hasta la nariz te protege de todos los males de la tierra y recuerdes cuando eras chico y tu mamá te hacía caricias hasta que entrabas en sueño, ellos están ahí.
Son el límite, le dan sentido a tu vida de ciudadano sobre-alimentado, pero tus ojos no fueron entrenados para verlos.

Los demonios tienen la mala costumbre de cobrarse las deudas cuando menos lo esperás, que tengas dulces sueños, la tormenta se avecina y la jauría está nerviosa.






2 comentarios:

africa unite dijo...

relajate monaguillo
it's hard to believe we need a place called hell.

africanólogo dijo...

as always vos tenés razón