16 mar. 2010

Dientes!!!

Era un chica cuburbana, alrededor de de de de de de de de de 30 años, parecía deportista, aunque de esas que se ponen locas cuando deberían estar muertas dedican esfuerzo a una actividad que con mucha suerte las retribuirá con detener el paso del tiempo y la caida de sus carnes por algunos meses, a lo sumo un año. Pensaba ella parada en la parada de colectivo paraba un colectivo en todo ese tiempo que perdía, aunque de vez en cuando recordaba lo que le había dicho alguna vez su vecina que buen rock and roll "ningún tiempo se pierde, no hay forma de que pueda perderse el tiempo, porque siendo de esa forma uno debería poder encontrar tiempo y eso es tan inverosimil como la propia idea de perder tiempo". Vecina de altos influjos filosóficos y alpedísticos era la que nuestra deportista conurbánica tenía. Pues bien aquí la historia termina y nadie pudo, puede ni podrá impedirlo.

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