1 ene. 2013

Poema galletita

Después de muchos años
te como Merengada.
Hoy domingo, después de un
viaje a las entrañas del
Paraná me quedo sin cigarrillos
y necesito algo que picotear
con el mate
voy al kiosko y te elijo
entre variedad de galletitas
fantasía.
Nuestro reencuentro nace
en Lomas del Mirador,
donde un duende me dice que
sos su galletita favorita.
Duende en ciclomotor
que esquiva los pelotazos de Mataderos.
Duende de Lomas del Mirador.
Ahora te tengo en mi mano.
Olés a vainilla.
Te acerco a mi nariz y olés aun
más a vainilla.
Vainilla fantasía. Vainilla vaina.
Mmmmmm.
¿Y tu relleno esponjoso como un
colchón? Esponjoso como un colchón.
Con pedacitos coquet en los laterales.
Coquet. Coco. Cocot. Coco.
Uh uh - ah ah.
Coco como mono tropical.
Mono como en una playa.
¡Ah! Y ahí viajamos en el tiempo.
Merengadas en Mar del Plata,
en Punta Mogotes.
Inmejorable.
Te sostengo ante mi nariz de vuelta
y olés a dulce vainilla.
Te doy un mordisco y las otras
veces recientes que te comí no estabas
tan blanda y suave.
Pero hoy estás tan fresca e infantil
como en la costa. Gaviotas. Mar.
Arena. Sal.

1 comentario:

Maldito Cappa dijo...

http://decile-no-al-bigote.blogspot.com/2013/02/herr-joseph-ratzinger.html